Mostrando entradas con la etiqueta Aythya fuligula. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aythya fuligula. Mostrar todas las entradas

Porrón pardo en Requena

 

Porrón pardo (Aythya nyroca), Arxiu RMiB

Los porrones son patos buceadores que para alimentarse se sumergen totalmente para acceder a la materia vegetal y a los invertebrados acuáticos de los que se alimentan. Son aves pesadas  y compactas, con patas cortas y ligeramente torpes a la hora de alzar el vuelo, por eso los cazadores ingleses y españoles los bautizaron como “pochards” o porrones, una de las acepciones de “porro” es torpe. El extremo exterior del pico se remata con una “uña” o “diente” córneo que les permite cortar la vegetación o atrapar presas pequeñas. Este grupo de anátidas está compuesto por doce especies que suelen tener marcadas diferencias en el plumaje, los machos son más llamativos y ligeramente más grandes mientras que las hembras visten plumajes más crípticos y son más pequeñas.

¡Hagamos un breve repaso de la presencia de los porrones en Requena!


Porrón pardo (Aythya nyroca), Arxiu RMiB
 

Porrón pardo (Aythya nyroca)

El porrón más escaso en la Península Ibérica es el porrón pardo (Aythya nyroca). El 14 de agosto de 2022 había tres ejemplares en El Pontón. Estaban lejos y se mostraron nerviosos ante mi presencia, por lo que no pude acercarme para intentar determinar su sexo. Aparentemente eran un macho que tenía la cabeza más grande y abombada, no pude determinar los otros dos ejemplares, podían ser hembras o jóvenes. Según mis  datos, esta es la primera y la única cita de esta anátida en el altiplano requenense.

Esta es una especie muy escasa como reproductora, en toda España hay menos de 10 parejas reproductoras (Madroño et al., 2004). Su presencia en la invernada además de escasa es irregular, aunque aparenta haber un ligero aumento en los últimos años, con una media de 63 individuos (I Atlas de Invierno, 2007-2010; SEO/BirdLife, 2012). Dado el escaso número de nidificantes que aumenta en invierno, se puede deducir dos explicaciones, o a la península llegan algunos individuos foráneos o bien podrían tratarse de pollos nacidos ese año.

La observación en El Pontón es muy importante porque añade Requena al escaso listado de localidades que han contado con la presencia del porrón pardo. Para poder valorar esta cita señalar que en toda la provincia de València, entre los años 1998 y 2016, hay una media de 1,38 individuos observados (Polo-Aparisi, 2021).                      

 

Hembra y macho de porrón europeo (Aythya ferina), Arxiu RMiB

 

Año de porrones en El Pontón

Transcurridos nueve meses de 2022 en las balsas de riego que tiene la Comunidad de Regantes de Campo Arcís, en El Pontón, se han presentado muchas anátidas, algo habitual pero este año, pero también se han presentado otras dos especies de porrones.

 

Porrón moñudo (Aythya fuligula), Arxiu RMiB

Porrón moñudo (Aythya fuligula)

El primer porrón en presentarse en El Pontón fue el porrón moñudo (Aythya fuligula) y es otra especie de presencia muy irregular y siempre en números reducidos. Según anotaciones de mi cuaderno de campo tuvimos una hembra entre los días 5 de enero y el 27 de marzo. Esta es una especie que solo nos visita durante las invernadas o en los pasos migratorios.

Se reproducen en el norte de Europa donde escogen para anidar lagunas y zonas con aguas tranquilas y profundas, seleccionan zonas con orillas que tengan abundante cobertura vegetal. Se alimenta principalmente durante la noche, consume mejillones y bivalvos de agua dulce, además de pequeños crustáceos e invertebrados que captura buceando, complementa su dieta con materia vegetal.


Hembra de porrón moñudo (Aythya fuligula), Arxiu RMiB


Quizás esta hembra, durante su estancia en Requena, debió alimentarse de mejillón cebra (Dreissena polymorpha), pero es solo una suposición porque no he encontrado indicios de este bivalvo invasor en estas balsas de riego, entre otras razones porque el acceso a sus orillas está cerrado.

Según mis registros, desde 2016, el porrón moñudo ha visitado este humedal quince veces, entre el 18 de septiembre y el 27 de marzo, contabilizando un total de 40 ejemplares. Este año tuvimos 3 machos entre el 22 de enero y el 30 del mismo mes. El día 13 de marzo localicé otros dos machos. Justo antes del inicio de la temporada de cría apareció una pareja el 2 de abril, después del periodo reproductor, el 3 de julio, había 4 ejemplares. El 23 del mismo mes tuvimos 10 individuos, durante la mañana, mientras que al anochecer solo quedaban 7, que se quedaron a dormir.

 

Macho de porrón europeo (Aythya ferina), Arxiu RMiB

Porrón europeo (Aythya ferina)

El porrón más frecuente en la comarca de la Plana de Utiel-Requena es el porrón europeo (Aythya ferina). Aquí se pueden observar en cualquier época del año, excepto en temporada de cría, ya que en las balsas no les ofrecen suficiente cobertura vegetal para criar. En nuestro entorno geográfico se han reproducido una media de 32 parejas, en la Albufera de València y en la marjal dels Moros, Sagunt. El contingente de aves invernantes registra una media de 279 aves/año (Polo-Aparisi, 2021).

Este porrón se alimenta al amanecer y al atardecer. Selecciona aguas someras donde consume todo tipo de materia vegetal, dieta que puede complementar con pequeños moluscos, coleópteros y gusanos acuáticos.

Registros e individuos de porrón europeo (2000-2022) en El Pontón, Requena


Desde el año 2000 en El Pontón, según mis datos, esta especie se ha presentado 96 veces, con un máximo de 11 registros en 2005. Presenta una media 4.36 registros/año y 14,45 ex/año. Se detectado durante todo el año, pero el mejor mes para observarlo es agosto en pleno paso postnupcial con 20 registros y 59 ex. Le sigue el mes de febrero, detectado 12 veces y un total 57 ex, coincidiendo con el punto álgido del paso prenupcial.

 

Texto y fotos de Rafa Muñoz / Arxiu RMiB

 

Grupo excepcional de Fumarel común

Fumarel común (Chlidonias niger)

Requena, 24 de abril de 2021.


El Fumarel común (Chlidonias niger) es una pequeña ave Charadriiforme, de la familia Sternidae, son los charranes o golondrinas marinas. La población mundial se estima que ronda las 500.000 parejas. Se distribuyen por localidades templadas y boreales del hemisferio norte.

El fumarel común tiene una envergadura de 65-57 cm. Presentan un plumaje estival dominado por un tono casi negro en el cuerpo que contrasta con las alas y cola grisáceas. En época invernal el negro del plumaje se reduce al capirote.

Esta especie tiene un singular vuelo “tembloroso”, amariposado, esto le diferencia del resto fumareles y charranes. Tiene una aleteo lento con muchos vaivenes, del negro corporal destacan las alas pequeñas redondeadas y su cola corta.


Fumarel común (Chlidonias niger)


Se alimenta recogiendo pequeños insectos acuáticos que complementan con esporádicos pececillos o renacuajos. Para capturar sus presas gustan de agruparse, con su vuelo tembloroso peinan la superficie. Cuando descubren un objetivo, se acercan a la superficie y con un acrobático giro del cuello recogen a sus presas sin mojarse apenas.

De mayo a junio construyen nidos flotantes  en zonas húmedas de aguas dulces limpias que tengan poca profundidad y una buena cobertura vegetal en las orillas. Gustan de hacerlo en pequeños grupos buscando protección. Ponen de dos a tres huevos que incuban entre 20 y 23 días. Los pollos abandonan el nido antes de la primera semana de vida, aunque no se alejan mucho, a los 20 días empiezan a volar. En Europa las colonias de cría más numerosas se encuentran en los Países Bajos donde superan las mil parejas reproductoras.


Pareja de fumareles en el Pontón


En nuestro país es un reproductor muy escaso, solo crían algunas parejas en las marismas del Guadalquivir y puntos concretos de la Mancha Húmeda que cambian de un año a otro, en función de las condiciones hídricas. A finales de los años 80, del siglo pasado se estimó que como máximo se reproducían 150 parejas en España pero en los últimos años se han reducido y en la actualidad no superaran las 30 parejas. Hasta los años 60 del siglo pasado unas pocas parejas lograron reproducirse en el País Valencià, en el Fondo, Santa Pola, la Albufera de València o en Xeresa-Xeraco, pero no han vuelto a hacerlo.

Esta especie pasa el invierno distribuida a lo largo de la costa occidental africana desde Senegal hasta Sudáfrica.


Fumareles en balsa de riego, Requena


Hoy en día es una especie que solo podemos encontrar en los pasos migratorios, el prenupcial se produce entre los meses de marzo y mayo, mientras que el postnupcial lo hace entre finales de junio y octubre. El paso es muy variable, depende de las condiciones meteorológicas, por ello algunos años se han visto grandes grupos y otros apenas se detecten unas pocas aves. Los registros en València durante los pasos migratorios son más frecuentes en las zonas costeras. La mayoría de las observaciones refieren pocas aves, destacan los máximos detectados, el mayor fue de 400 ejemplares, en la Albufera, el año 1996. El segundo fue de 300 aves frente a la desembocadura del Turia, en 1989.

En la comarca de la Plana de Utiel solo se ha observado en la balsa de riegos de El Pontón, Requena. Buscando en mi cuaderno de campo compruebo que en los años 2003, 2004, 2005, 2008, 2009, 2010 y 2011 he observado esta especie quince veces, en los meses de abril, mayo, junio y septiembre, el máximo fue de cinco ejemplares.


Fumarel común (Chlidonias niger)


El 24 de abril de 2021 me acerqué por la tarde la balsa de riegos de la Comunidad de Regantes de Campo Arcís y me quedé sorprendido al ver toda la superficie de la balsa grande llena de fumareles alimentándose junto a Golondrina común (Hirundo rustica) y algún avión zapador (Riparia riparia). Esa tarde soplaba un viento moderado que aprovechaban 70 aves para volar a baja altura. Cuando veían una presa se dejaban caer, estiraban el cuello y lo recogían de la superficie del agua, casi sin mojarse más que la cabeza y el cuello. Algunas veces se impulsaban con las patas para elevarse y seguir buscando más. Cuando llegaban al límite norte de la basa, se elevaban y volando regresaban a la orilla sur, para volver a peinar la superficie de nuevo.

Ese sábado estuve hasta la puesta del sol, la mayoría de las aves se dedicó a buscar alimento sin parar. Sólo un grupo de 22 ejemplares se posó un rato en la orilla para descansar, pero no tardaron mucho en volver a reiniciar sus recorridos de alimentación. La mañana siguiente madrugué con la esperanza de volver a verlos, llegué a las 7.30 de la mañana y comprobé que solo quedaba un ave a la que acompañaban dos ejemplares de Fumarel Cariblanco (Chlidonias hybridus) que también estaban la tarde anterior. Sin duda, una vez bien alimentados habían seguido su viaje migratorio hacía sus zonas de cría.


Macho de porrón moñudo junto a hembra de porrón europeo en El Pontón


Además de las especies habituales que encontramos en El Pontón en estas fechas también había 7 Porrón europeo (Aythya ferina), 5 machos y dos hembras, a los que acompañaba un macho de Porrón moñudo (Aythya fuligula). Por la mañana del 25 de abril seguían los porrones y se añadió un grupo de media docena de Garceta común (Egretta garzetta).

 

Texto y fotos de Rafa Muñoz.